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El Estudio

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Sobre Paparajote

Paparajote trabaja desde hace más de 15 años en diseño y comunicación, resolviendo proyectos de naming, identidad, diseño de producto, web, packaging, editorial, ilustración, dirección de arte y gráfica aplicada a espacios. Su trayectoria le ha valido reconocimientos como varios premios Laus o Anuaria del diseño español.

En paralelo construye su propia marca de objetos de diseño y complementos de moda, que autoedita en España y distribuye y comercializa en concept stores y tiendas de diseño.

Pilar Larrotcha y Sonia de la Iglesia son las fundadoras de Paparajote Factory, y actualmente sus Directoras Creativas.

¿Quieres ver una selección de sus proyectos más creativos?

Paparajote Factory es una marca de accesorios para el hábitat y complementos de moda, de esencia mediterránea e inspiración nórdica.

Sus colecciones (cojines y poufs dirigidos a niños y grandes, accesorios de moda, etc) están diseñadas para inspirar la imaginación y el juego, decorar y aportar comodidad y calidez a los espacios contemporáneos.

El proceso de producción es 100% en España, con calidad y cariño, mimando todos los detalles.

Actualmente la marca está presente a través de distribuidores en ferias como Maison&Objet en París, Home London o Formex en Estocolmo, y sus colecciones se pueden ver en Concept Stores icónicos como Le Bon Marché y Colette en París y Woaw en Honk Kong, entre otros.

¿Qué significa Paparajote y de dónde viene el nombre?
“Paparajote” es el nombre de un postre delicioso de la huerta murciana. Su origen data de tiempos remotos, cuando todo buen vecino tenía un limonero junto a su casa. Los paisanos aprendieron a aromatizar los buñuelos que cocinaban incorporando una hoja del limonero dentro de la masa antes de freírla. Después la rebozaban en azúcar y canela, y justo cuando se la comían retiraban la hoja del interior. Este postre es muy popular en las fiestas locales, acompañado de un riquísimo café de puchero. Si tienes oportunidad de probarlo, disfruta de su sabor y aroma de azahar y ¡recuerda que la hoja no se come!.